SALUD FEMENINA
Pérdidas, presión o dolor. Puedes hablar de ello.
Pérdidas de orina, sensación de peso, menopausia y molestias pélvicas.
Cuándo consultar
CUÁNDO CONSULTAR
Situaciones que pueden motivar una consulta
- Se te escapa la orina con un esfuerzo o sientes urgencia por llegar al baño.
- Notas presión o pesadez en la zona pélvica.
- Tienes dolor durante las relaciones o molestias vulvares.
- Necesitas una valoración antes o después de una cirugía uroginecológica.
CONOCER EL ABORDAJE
Entender qué te ocurre es el primer paso para tratarlo.
La fisioterapia de suelo pélvico aborda disfunciones urinarias, molestias pélvicas y cambios que pueden aparecer en la vida sexual, con el deporte o durante la menopausia.
Dolor y salud ginecológica
- Dolor menstrual.
- Endometriosis.
- Dolor vulvar y vulvodinia.
- Liquen escleroso vulvar.
- Dolor pélvico crónico.
- Prolapso de órganos pélvicos.
- Recuperación tras histerectomía.
- Síndrome genitourinario de la menopausia.
- Atrofia y sequedad vaginal.
Vejiga y pérdidas de orina
- Incontinencia urinaria de esfuerzo.
- Incontinencia urinaria de urgencia.
- Incontinencia urinaria mixta.
- Vejiga hiperactiva y urgencia miccional.
Función sexual
- Dispareunia o dolor durante las relaciones sexuales.
- Vaginismo y dificultad o imposibilidad para la penetración.
- Anorgasmia y alteraciones de la respuesta sexual.
- Dolor vulvar.
- Cambios en la sexualidad asociados a la menopausia.
- Sexualidad durante y después de procesos oncológicos.
Antes de consultar
¿Puedo acudir a consulta si tengo la regla?
Sí. Tener la menstruación no impide realizar una sesión de fisioterapia de suelo pélvico. Adaptaremos la valoración o el tratamiento a cómo te encuentres ese día y, si alguna parte de la exploración te resulta incómoda o prefieres no realizarla, podemos posponerla. Tú decides en todo momento.
¿Puedo venir a consulta si llevo un DIU?
Sí. Llevar un DIU no impide realizar una valoración ni un tratamiento de fisioterapia de suelo pélvico. Adaptaremos la exploración y las técnicas a tu situación y, si existe alguna circunstancia que requiera precaución, lo tendremos en cuenta antes de comenzar.
¿Debo llevar mis pruebas médicas a la consulta?
Si dispones de analíticas o informes médicos tráelos contigo. Me gusta conocer y estudiar toda la información disponible para tener una visión lo más completa posible de tu caso y poder adaptar la valoración y el tratamiento a ti.
¿Es necesario hacerme una valoración si ya sé lo que me pasa?
Sí. Aunque ya tengas un diagnóstico, necesito conocer cómo se manifiesta en tu caso concreto. Un mismo problema puede tener causas, síntomas y necesidades diferentes en cada persona. La valoración me permite saber de dónde partimos y decidir qué tratamiento es realmente adecuado para ti, en lugar de aplicar un protocolo general.
¿Debo acudir con la vejiga llena a la valoración?
Sí, es recomendable que vengas con algo de orina en la vejiga, ya que utilizo la ecografía como parte de la valoración. Esto me permite observar mejor determinadas estructuras y valorar de forma más precisa cómo responde tu suelo pélvico y tu abdomen. No es necesario que vengas incómoda ni con muchísimas ganas de orinar.
EL SIGUIENTE PASO
No necesitas saber
cómo se llama lo que te pasa.
Puedes consultar tus dudas antes de solicitar una valoración.